Piedad Aldaz, misionera comboniana, desde Ecuador
Soy Piedad Aldaz, española. La vida misionera me ha llevado por muchos sitios de nuestra casa común. Ahora desde hace seis años estoy en Ecuador trabajando en la unidad especializada educativa que se llama “Nuevos Pasos”.
Una historia con corazón
Hace poco hemos celebrado los 25 años de existencia de este centro. Todo inició cuando la hermana Amalia Tofanín, visitando las familias, se dio cuenta de que había muchos niños solos en las casas sin que nadie se ocupase de ellos. Niños sordos, ciegos…
Empezó a recogerlos y llevarlos a los salones de la parroquia y poco a poco empezaron a darles algunas clases, cuidar su alimentación, etc. Y así, de este modo tan sencillo surgió este centro. Después de ella vinieron otras misioneras combonianas que llevaron adelante el proyecto.
Un proyecto que continúa
Esta unidad educativa es “fiscomisional” lo que quiere decir que una parte la lleva adelante el Ministerio de la Educación y la otra parte corresponde al Vicariato, cuyo responsable es el obispo. Yo represento al obispo en este centro. Mi función es la de mantener viva la identidad católica de la institución.
Al centro asisten 140 niños, algunos de los cuales vienen solamente algunos días durante la semana porque viven muy lejos. Tenemos un pequeño autobús que recoge cada día a aquellos que tienen una mayor necesidad.
Un futuro prometedor
Es un trabajo en equipo muy bonito y enriquecedor. Tenemos 17 profesores, que siguen las diferentes discapacidades que presentan los alumnos en el centro. En el centro cuidamos también la parte médica, no solo educativa. Realizamos también “equinoterapia” e “hidroterapia”.
Los encuentros nos permiten establecer un plan de acción, unas prioridades, la formación que se va a ofrecer. Pero lo importante de todo es involucrar las familias para que tomen conciencia del valor que ellos aportan en la educación de estos niños con necesidades especiales.
Después de estos años se han graduado los primeros 17 bachilleres con especialidad en gastronomía y hostelería. Ha sido un logro muy importante para todos y esa es una de las razones por las que creemos que todo este esfuerzo y sacrificio vale la pena.

